and something else too…

Los robots nos van a dejar sin chamba en el futuro

Nuestra época se define con la búsqueda de hacer la vida más sencilla en un mundo terriblemente complicado, ese es uno de los principios con el cuál la robótica fue inventada. Nuestros antepasados soñaban con que sus nietos vivieran vidas tranquilas mientras que las máquinas se encargaban de hacer las tareas necesarias para la supervivencia de la raza humana.

Pero aquí existe una incongruencia, en un sistema donde para generar y recibir dinero (necesario para nuestras sobreviviencia) es necesario trabajar. Pero si los robots poco a poco se van encargando de todas la tareas necesarias,

¿Qué nos va a quedar a nosotros?

Más de 25 millones de empleos se han perdido en EUA gracias a maquinas de producción en serie que han reemplazado las manos de un trabajador humano. Otro ejemplo clarísimo son los llamados “call centers” donde el trabajador se pasa más de 8 horas levantando el teléfono para llamar a extraños y repetir el mismo mensaje con tres respuestas distintas.

¿Eso en que es diferente a una máquina?

En nada, así que es hora de pensar en una manera diferente de hacer las cosas, pensar en que tipo de trabajos serán relevantes para el trabajador del futuro. Ya que en menos de lo que canta un gallo, los chavitos que están en primaria de pronto estarán saliendo de la universidad y conociendo un mundo completamente sin empleos.

Así que todo empieza con educar a las generaciones más pequeñas a formar un pensamiento crítico, a perseguir sus intereses. Porque en el momento en que se enfrenten al mundo laboral, tendrán que ser mejores y más creativos que los que los preceden y por supuesto no tener un pensamiento repetitivo como las máquinas, dejar la producción en serie atrás.

LOS SUEÑOS SON LA CLAVE

Una máquina no es capaz de soñar, en el sentido de que la creatividad no es parte de sus circuitos. Para explicar esto, primero tenemos que saber en que consiste la creatividad. Se trata de mezclar elementos, el ejemplo más fácil que se me ocurre es Steve Jobs con el iPod. Mezcló un disco duro con un walkman y nació un aparato que cambió completamente el curso de la juventud.

Así que aunque lograran algún extraño algoritmo para que una máquina se ponga a mezclar elementos, no sería capaz de generar esa chispa que solamente un ser humano podría tener.

Comentarios